En las calles de Harlem


Todo comenzó cuando los Capitanes Antonio y Jennifer Rosamilia fueron nombrados al Cuerpo de Manhattan siete años atrás. “Cuando llegué al Cuerpo vi una estación de oración que no se estaba usando”, cuenta el Capitán Antonio. “Dije: ‘Ah, mira esto’, por lo que decidí transformarla. Le puse ruedas y bocinas. Algunas personas comenzaron a llamarlo el ‘carro de oración’. Yo lo llamo la estación de oración”.

El “carro de oración”, que evoca los tiempos de las reuniones al aire libre en Times Square “Glory Shop” en décadas pasadas, se ha convertido en el enfoque del resucitado ministerio de las reuniones al aire libre en el Cuerpo Manhattan Citadel, localizado en el este de Harlem.

Algunas de las reuniones evangelísticas más recientes incluían una actividad, que se realizó el pasado 20 de marzo, en la que se presentó un coro de 70 personas de la escuela secundaria de la Iglesia Bautista Whitesburg en Huntsville, Alabama.

La reunión al aire libre que se llevó a cabo debajo del tren de la calle 125 y la avenida Park en Nueva York, atrajo al público que regresaba a sus casas a la hora pico.

El Cuerpo también tuvo un desfile de testigos el “día de resurrección”, el 21 de abril. La actividad contó con la banda del departamento de la Policía y otras iglesias de Harlem que marcharon desde el Cuerpo Manhattan Citadel, en la calle 125 y la avenida Lexington, hasta el Cuerpo Harlem Temple en la calle Malcom X y la 138 en Nueva York. 

El Capitán Antonio cuenta que Dios le puso en su corazón el ministerio de reuniones al aire libre desde que era Oficial Directivo junto a su esposa en el Cuerpo de White Plains, Nueva York. Por eso intentó comenzar ese ministerio ahí, pero la comunidad se quejó del ruido y la falta de un permiso.

Cuando llegó a Manhattan Citadel, Rosamilia leyó acerca de su rica historia. Esta incluía las reuniones al aire libre y, por tanto, renovó la estación de oración.

“Dios está renovando este ministerio”, nos dice. “Para mí es algo personal. Como Dios puso esto en mi corazón, trato de hacerlo todos los domingos”.

Rosamilia afirma que sale con un grupo del Cuerpo y visita a los misioneros. Con frecuencia les toca música y comparte con ellos algunos versículos bíblicos y un breve sermón. Los asistentes pueden llevarse las publicaciones del Ejército de Salvación, entre las que se incluye SAConnects.

“A veces hacemos esto tres a cuatro veces por semana”, dice. “Da buenos resultados. La comunidad lo acepta. A mí me encanta porque la comunidad me permite hacer esto en las calles y no se quejan. La gente está dispuesta a recibir oración y a escuchar. Es algo hermoso. Creo en esto porque Dios lo puso en mi corazón y funciona. Por este ministerio hay varias familias que hoy visitan la iglesia”.

Sin embargo, también hay desafíos. Hace poco, un hombre le quitó a Rosamilia la pandereta y la destrozó.

“Mi corazón se detuvo, pero me dije: ‘Voy a continuar haciendo esto porque este llamado es para algo más importante que las amenazas del enemigo o cualquier otro espíritu maligno que intente destruirme’”, cuenta Rosamilia.

Otro individuo le lanzó una piedra e intentaron robarle el micrófono, pero él no se deja intimidar. 

“A pesar de eso, han ocurrido cosas muy hermosas”, indica Rosamilia. “Tenemos gente que ha aceptado a Cristo, gente que llora, gente que pide oración por distintas cosas. Pasamos tiempos arduos, pero también disfrutamos de cosas buenas. Hay vidas cambiadas”.

En los días difíciles, Rosamilia recuerda cuando encontró la estación de oración sin usar. “En ese momento sentí a Dios”, nos dice.

“No sabía por qué me habían nombrado a servir en el Mahattan Citadel, pero esta estación de oración era la confirmación de que Dios me quería aquí”.

“Cuando tengo días difíciles o algo por el estilo, puedo decir: ‘¿Sabes qué?, Dios me quiere aquí y voy a permanecer aquí pase lo que pase’. Ese es un bello recordatorio de que Dios puso algo en mi corazón. Puedo pasar por el valle de sombra de muerte porque Él está conmigo”.

El Cuerpo Manhattan Citadel, en el este de Harlem, va a mudarse a su nuevo edificio en junio; por lo que la dedicación se llevará a cabo en septiembre.

escrito por: Robert Mitchell